Drenaje Linfático


Drenaje Linfático

DRENAJE LINFÁTICO MANUAL (DLM)

El drenaje linfático manual (DLM) es una técnica de masoterapia dentro del campo de la Fisioterapia y masaje terapéutico, cuyo principal objetivo es la activación del sistema linfático.

Esta técnica nace gracias al matrimonio danés Estrid Vodder (naturópata) y Emil Vodder (fisioterapeuta), tras comprobar, durante años, la mejoría de sus pacientes mediante la manipulación de los ganglios linfáticos.

El DLM es una técnica manual que se realiza mediante movimientos muy suaves, lentos y repetitivos, que consigue favorecer la circulación de la linfa, mejorando así cuadros edematosos, inflamaciones y retenciones de líquidos orgánicos. La aplicación de la técnica no sólo favorece el funcionamiento del sistema linfático, sino que es de gran importancia para el funcionamiento correcto y eficaz del sistema inmunitario. La explicación fisiológica está en el drenaje de las proteínas de los edemas linfáticos, que son incapaces de drenarse por medios instrumentales. Está especialmente indicado para casos de edema, varices, retención de líquidos, piernas cansadas, celulitis o fibromialgia.

¿En qué consiste una sesión?

La técnica de DLM consiste en la realización de un masaje que, correctamente aplicado, produce una sensación de una suave caricia. Es importante que el paciente reconozca bien la sensación en la aplicación de la técnica, y que entienda que una presión más fuerte puede bloquear los vasos linfáticos, produciendo justamente el resultado contrario al deseado: un estancamiento de la circulación.

Los beneficios son temporales, ya que se aborda el síntoma y no la causa, por lo que debe aplicarse cada cierto tiempo para mantener los resultados. Combinarlo con Presoterapia, intercalando las sesiones con DLM, es más potente y efectivo.

INDICACIONES

•    Linfedemas de origen oncológico
•  Edemas producidos por: problemas renales, embarazo o menstruación, edemas faciales, linfoestáticos, del sistema nervioso, postoperatorios y de origen traumático (luxaciones, distensiones musculares, desgarros, hematomas, etc.)
•    Varices
•    Celulitis
•    Piernas cansadas
•    Piernas edematosas
•    Acné
•    Cefaleas, migrañas, vértigos
•    Artrosis, artritis
•    Hematomas
•    Afecciones del aparato digestivo
•    Enfermedades de las vías respiratorias
•    Hipertensión
•    Hipotiroidismo
•    Ansiedad, estrés
•    Fibromialgia

BENEFICIOS
–    Mejora el funcionamiento del sistema linfático
–    Mejora la circulación de retorno
–    Depura el organismo
–    Regula el equilibrio hídrico
–    Baja la presión sanguínea
–    Estimula la función renal
–    Estimula el sistema inmunológico
–    Efecto sedante del sistema nervioso

CONTRAINDICACIONES (relativas)
–    Hipotensión arterial
–    Inflamaciones agudas (gota, cólico nefrítico, reuma, etc.)
–    Enfermedades del tiroides
–    Edemas por insuficiencia cardíaca congestiva.
–    Asma bronquial
–    Post-tromboflebitis y post-trombosis.
–    Algias pélvicas
–    Enfermedades autoinmunes y alérgicas (lupus eritematoso, artritis reumatoide)
–    Asma bronquial.
–    Ciertos lunares

CONTRAINDICACIONES (absolutas)
–    Neoplasias en curso.
–    Edemas linfodinámicos (bajo índice de proteínas en sangre que ocasionan desnutrición).
–    Flebitis, trombosis o tromboflebitis en curso.
–    Infecciones agudas (heridas infectadas).

Nociones sobre el LINFEDEMA:

El linfedema es un acúmulo de linfa (agua y otras substancias) que queda atrapado en el espacio que se encuentra justo por debajo de la piel debido a un fallo en la circulación del sistema linfático. Según su etiología, podemos clasificar los linfedemas en primarios y secundarios. Los primarios corresponden a una alteración del sistema linfático debido a un fallo en su desarrollo, mientras que los secundarios corresponden a una modificación de este sistema debido a la alteración por causa externa.

La mayoría de los casos de linfedema secundario aparecen tras cáncer. El más común es el linfedema de miembro superior, que aparece tras intervenciones quirúrgicas en cáncer de mama.

Habiéndose realizado la extirpación de la mama o parte de la misma, se procede a la retirada de un número variable de ganglios a nivel de la axila. Dichos ganglios son responsables del drenaje de la linfa del miembro superior que se encuentra en relación con la mama operada. El drenaje del miembro superior queda interrumpido y aparece el edema o linfedema.

Es importante tratar el linfedema con fisioterapia, ya que, de no hacerlo, puede evolucionar hacia estadíos de gravedad. Es de gran importancia que sea realizado por una persona que esté altamente cualificada en la materia ya que se trata de una patología compleja.

El tratamiento del linfedema consiste en Drenaje Linfático Manual y vendajes adaptados asociados a una serie de ejercicios y recomendaciones propios a esta patología.

Nociones sobre “PIERNAS CANSADAS”:

Muchas personas se quejan de padecer de piernas cansadas y los síntomas se agravan con la llegada del calor. El fenómeno que se produce es una dificultad del retorno venoso. La sangre sale del corazón y es conducida por las arterias hasta los tejidos. Allí se producen los intercambios de oxígeno y de nutrientes, y la sangre desoxigenada es vehiculada por las venas de vuelta hacia el corazón. Existen una serie de motivos por los cuales las venas pierden tonicidad en sus paredes, por lo que la sangre no puede ser bombeada con la misma facilidad hasta el corazón, quedándose estancada en la parte más distal de los miembros inferiores.

¿Qué factores pueden influir en la sensación de piernas cansadas?
–    Sobrepeso: a más exceso de peso, mayor dificultad tienen las venas en llevar la sangre.
–    Alcohol, tabaco: todo agente tóxico hace perder propiedades a las venas.
–    Sedentarismo: los músculos pierden tonicidad y la contracción muscular ya no es lo suficientemente importante para vaciar las venas.
–    Herencia: hay personas con predisposición.
–    Puesto de trabajo: el permanecer muchas horas sentado o de pie hace que la circulación se vea comprometida.

¿Qué se puede hacer para aliviar esta sensación?

Llevar medias de descanso más o menos fuertes en función de la insuficiencia.

Hacer baños de contraste en la ducha sobre las piernas: agua caliente-agua fría (empezar con caliente y terminar con fría, alternando unos 3 minutos en cada temperatura).

Llevar una dieta equilibrada, a ser posible con alimentos DETOX, ayudas con suplementos drenantes y beber mucha cantidad de agua.

Practicar deporte.

A nivel de la Fisioterapia existen numerosas terapias para paliar los desagradables síntomas de las piernas cansadas. Es muy importante que las personas que padecen este tipo de trastornos reciban un buen tratamiento personalizado. Los tratamientos pueden ser:

– Presoterapia

– Drenaje Linfático Manual

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